Historias y leyendas de México: ¡Brujas! (Parte II)

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La leyenda de "la mocha".

En el Municipio de San Juan en el Estado de México, hacia la década de los 50’s hubo un caso que al día de hoy, sigue siendo comentado y divulgado por boca de los mayores de la comunidad. 2aEl suceso versa en relación a una mujer que se acusaba por brujería, secuestro de niños y por dañarlos para robarles su sangre.

Doña Susana era una mujer robusta que gustaba vestir de gris o negro, era algo asocial aunque no grosera, ella tenía fama de ser una mujer rara pero nada más. Era madre de una sola jovencita quien también era como la mamá solo que en versión joven; llegaron a vivir a San Juan un Marzo.

Se instalaron en una de las casas del centro, cerca del mercado a donde seguido iban a comprar hierbas y especias, salían de casa por las tardes y volvían ya entrada la noche, generalmente no se les veía por las mañanas a lo que pensaban que trabajaban en alguna cantina o burdel.

Poco tiempo después de su arribo a San Juan, algunos niños pequeños comenzaron a enfermar, algunos desarrollaron incluso anemia pese a estar bien alimentados. Los bebés eran los más afectados, aparecían arañados o con marcas de dientes en sus bracitos, lloraban mucho y no había forma de consolarlos.

Un hombre de la comunidad tenía fama de poseer poderes curativos, a él le llevaban los casos más raros de enfermos, aquellos en que la medicina no podía curar y era común que tuviera éxito con sus remedios. Le llovieron los casos de niños afectados a lo que ató cabos y supo más temprano que tarde que aquello no era más que la forma en que una bruja se alimentaba.

De inmediato se corrió el rumor en todo el lugar, había que estar pendientes de que no se les metiera un animal a sus casas, especialmente guajolotes, si veían uno, tenían que ahuyentarlo o matarlo pero con cuidado, lo más seguro es que fuera una bruja y entonces podría ser peligroso enfrentarla.

Una familia había tapiado puertas y ventanas pero olvidó tapar la chimenea, por ahí entró la bruja y atacó a la hija más pequeña, estaba entretenida en su labor cuando la madre decide que tanto silencio no era buena señal, su bebita siempre estaba haciendo ruidos porque era muy inquieta, así que fue al cuarto de la niña y ahí encontró un enorme guajolote envolviendo a la pequeña en una manta, preparándola para robarla.

La mujer gritó a su marido y el entró a la habitación con machete en mano, preparado y decidido a rebanarle la cabeza a aquella bestia, sin embargo la bruja era más rápida y hábilmente escapó justo por donde entró, no sin antes maldecir el hogar, jurando volver para culminar con su tarea. El padre de familia no se iba a quedar esperando ni a vivir con miedo; reunió a un grupo de valientes y fueron en busca de aquella entidad maligna.

Historias y leyendas de México: ¡Brujas! (Parte II)

Siguiendo el rastro de plumas detectaron que se ocultaba en la casa de Doña Susana por lo que derribaron la puerta sin más. Al entrar encontraron frascos con sangre, velas e incluso ropa de niños, niños que seguramente habían secuestrado y devorado. Susana intentó sorprenderlos cerrando la puerta desde afuera y arrojando fuego al interior pero eran tantos hombres que la puerta sucumbió a los golpes y patadas.

Los vecinos de inmediato se dieron cuenta y la persiguieron, cuando ella intentó transformarse alguien la noqueó con una pedrada en la frente que la hizo trastabillar mientras corría para salvarse… fue inútil. Le cercaron entre todos y la ataron de pies y manos, la arrastraron por las calles y gritaban maldiciones, la escupían y humillaban.

Al llegar a las afueras de la ciudad, la sentaron sobre una piedra, ella estaba totalmente molida, con la cara hinchada por los golpes, la sangre escurría por su rostro y su vestido había sido casi arrancado en su totalidad. Uno de ellos la vio fijamente a los ojos por unos segundos y levantó su machete, un instante después la cabeza de la bruja rodaba hacia el fondo de la barranca. La escena era aterradora, alguien bajó por la cabeza y esta seguía parpadeando y lanzando improperios, promesas de venganza y demás.

Mientras los pobladores le acomodaban la cabeza al cuerpo para abandonarlo ahí mismo, llegó su hija y con los ojos inyectados por la ira, se volteó hacia los vecinos, los señaló a todos con su índice y después de calmarse lo suficiente les advirtió que vengaría a su madre y que el demonio reinaría entre ellos por osar asesinar a una de sus siervas.

La gente corrió a sus casas a abrazar sus biblias, mandaron demoler la casa de las brujas e incluso pidieron a un padre que fuera a aquella barranca a limpiarla de malos espíritus. Hasta la fecha ese lugar sigue siendo temido por quienes pasan por ahí de noche, dicen que una mujer sin cabeza los persigue o los llama para que le ayuden a recuperar su cabeza, la cual está al fondo de la barranca, algunos otros dicen haber visto un guajolote sin cabeza que ha intentado robarles a sus hijos.

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  • Panzer5
    esta genial
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Ellas Dijeron (2)

  • mestrellas54
    Que loco!!!
  • Anónimo
    estupendo

Ellos Dijeron (1)

  • luisgoca60
    Son solo mitos y leyendas de tu país.
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