Lo siento mamá, me gustan las chicas...

Antes que nada el propósito de esta expresión es solo eso, expresar mis pensamientos abrazados con mis sentimientos.Este escrito tiene palabras tanto verdaderas como falsas; solo disfrútenlo, :) si?

Todo comenzó esa vez en la que me encontraba sola en mi casa, aún con 8 años de edad, mis padres como de costumbre estaban atrapados por el trabajo y mis hermanos menores seguían en el kinder; aburrida exploré la casa esperando encontrar algunos dulces para satisfacer a mi glotona lengua.Busqué debajo de las camas, encontrando únicamente polvo y calcetines sucios, busqué detrás del armario espantandome con los viejas insectos envueltos en sus frágiles telarañas, busqué dentro de los cajones,y para mi sorpresa hallé una revista porno (aunque en ese entonces no sabía lo que era), la tomé y la hojee, mientras que mis ojos se contemplaban de una manera muy placentera; esto era nuevo para mi, el observar la fina piel de las modelos con una miseria de prendas, sus corpulentos pechos y sus carnosos glúteos, era algo tan erótico.Pero aún no me entraban dudas sobre mi sexualidad.

Años después entré a secundaria, el planeta de la triste pubertad, aprendí lo que es ser la "novia" de las bestias,también conocidas como chicos, con los cuales no me sentía muy cómoda, no me agradaba el ser pertenencia de alguien, el ser manoseada íntimamente por un hombre y el tener que manipular el pene para complacer a mi "novio".Pero qué podía hacer, la sociedad esta acostumbrada a ver las cosas de esa forma, donde las mujeres están obligadas a servirles sexualmente a los hombres.

El tiempo pasaba y mis parejas iban innovando, de tal forma que conocí a Rodrigo, un chico 3 años mayor a mi, él y yo pasábamos gran parte del día juntos, platicando y fajandonos, llevábamos 3 meses de relación, y para mi eso ya era mucho, con él me sentía cómoda, pero no del todo, pues me decía que para comprobar nuestro amor tenía la obligación de mandarle fotos mías con escasa ropa, lo cual hacía con gran vergüenza.Hasta que un día en el que estábamos en su casa viendo una película, me miró, se puso tan cerca de mi que comenzamos a besarnos apasionadamente, tomó mi blusa y me la quitó, él desabrochó sus pantalones y sacó su miembro erecto pidiéndome que lo manipulara rápidamente, lo cual hice con pizcas de disgusto, mientras sentía nuestro beso,apreciaba sus pequeños gemidos. Las cosas se ponían muy calientes pero yo estaba decidida a no perder mi virginidad con él, pues no era el chico correcto.Pero luego de minutos apretó mis pechos, comenzó a besarlos y chuparlos, hasta que me quitó el sostén de un jalón,se estaba poniendo muy brutal con mi cuerpo, me dolían sus apretadas caricias que creaba en mi trasero, le pedí que se detuviera, pero se hacia el sordo; intenté oponerme pero era demasiado fuerte para mí, giró mi cintura bruscamente haciendo que mis glúteos y su miembro chocaran, y luego me susurró al oído "te follaré de la manera más rica posible", sus palabras fueron la causa de mi tremenda agitación sin sentido, ya que él podía dominarme con su fuerza, rogué que parara pero mis palabras eran inútiles en ese momento, entonces solté a llanto y él colocó su sucia mano en mi boca, lo cual provocó el impedimento de mi voz. Inició lo que más adelante seria una violación, bajó mis bragas y de una forma tan dolorosa y humillante introdujo su miembro en mi ano; fueron los instantes más traumáticos de mi vida. Mi mente solo maldecía a los hombres y sus estúpidos penes, que lo único que sabían hacer era coger y coger, solo eso, los hombres jamas estarían interesados en los sentimientos de una mujer, solo en su cuerpo, eran tan malditos...

La tragedia terminó con una amenaza de publicar mis fotos desnuda si decía algo de lo sucedido, pero aunque sea,esa devastadora relación había finalizado. Desde ese entonces, le tenía pavor a cualquier hombre, incluyendo familiares, no quería ni saber de su existencia pero estaban plasmados en cualquier rincón del mundo, lo cual era imposible no ver a esas bestias.Luego de meses, mi trauma se había casi desvanecido, y un día de escuela ordinario, como todos los días pasee por el recreo, pero esta vez encontré de entre la multitud de alumnos a una niña nueva,(es algo indescriptible lo que sentí al verla, pero fue algo muy parecido al enamoramiento) era güera y de ojo verde, con una belleza inigualable.Me dio tanta curiosidad que solo me acerque a hablarle de manera educada, y palabras después habíamos creado el inicio de una gran amistad. Su nombre era Nicol y semanas después ambas estábamos muy encariñadas una de la otra como amigas, en el fondo yo sentía algo más que amistad por ella; pero ese sentimiento estaba obligado a permanecer dentro de mi corazón, sin ser expuesto.

Los días pasaban y mi afecto por ella incrementaba, hasta que un día en el que fuimos a pescar estaba decidida a confesárselo.Todo iba tranquilo, una charla común en un atardecer no tan común, mi mente sobre pensaba las consecuencias,qué diría la sociedad sobre mi? una chica homosexual? qué pasaría con Nicol? me seguirá hablando? y si se lo cuenta a mi familia? y si ninguna chica me vuelve a hablar? y si por confesar ésto pierdo todo? No tenia muy claras mis futuras acciones, no sabía si eso era atracción, lo único de lo que estaba segura, era que la amaba.A si que, miré lo linda que era, tome su mano y mis labios se atrevieron a decir "Nicol, debo confesarte que realmente me gustas, desde la primera vez que te vi, y sé que tal vez mis palabras las tomes a mal, pero ya no podía guardarme este inmenso sentimiento hacia ti, entiendo si quieres finalizar nuestra amistad y marcharte pero..." justo antes de acabar mis palabras ella se me lanzó y me besó, fue un momento tan alegre y romántico, eso se sentía tan bien, tan cómodo, tan placentero;por fin sabía qué era el amor,y, a pesar de ser algo homosexual y diferente, de alguna forma era lo correcto.No sabía que pasaría después, pero estaba conforme con saber que cualquier dificultad la afrontaría alado de la mujer que amo.

Lo siento mamá, me gustan las chicas...

Días después estaba 100% segura de mi sexualidad, era lesbiana,ahora había entendido que ese sentimiento al ver las revistas porno de mi papá era parte de mi homosexualidad, solo que aún estaba confundida; pero aún nadie lo sabía mas que Nicol; y el miedo de que mi familia lo descubriera,me apretaba el cerebro. Sabía que en algún momento tendría que hacerlo, y enfrentar los posibles regaños de mi mamá, pero para mi confesión aún faltaría mucho.

Tiempo después de vivir mis días al máximo junto con mi novia, algo inesperado pasó, y es que Nicol había sufrido un accidente que la llevaría al hospital por varios días.Durante el periodo de recuperación, mi mamá se ofreció a llevarme para visitarla y apoyarla,en un momento mientras mi mamá se encontraba en el baño, Nicol y yo nos besamos apasionadamente, pues deseaba probar su piel a cada instante, pero unos gritos alarmantes de "QUÉ HACES!!!" interrumpieron el beso, mi mamá se había dado cuenta y yo había recibido una cachetada de ella que me dejaría por mucho tiempo la mejilla roja.Enseguida mi mamá abandonó el hospital y yo, corrí tras de ella para explicarle lo sucedido, no quería que las cosas acabarán así de mal.Al alcanzarla, tomé su hombro, y ella lo aventó diciendo "Aléjate y jamas me vuelvas a buscar pinche lesbiana", sus palabras fueron las causantes del destrucción de mi corazón y el esparcimiento de mis lágrimas, me sentía tan rota y me peguntaba porqué el mundo era así? porqué mis malditas preferencias sexuales eran las provocadoras de este rompimiento familiar? porqué ami? y mientras esas preguntas navegaban por mi mente yo, me desvanecía en el suelo, hasta quedar inconsciente.

Abrí mis pesados ojos por un fastidioso zumbido, me encontraba en el hospital, y lo único que me venía a la mente era mi mamá; así que me levanté rápidamente y fui a casa, me encontraba detrás de la entrada, apunto de darle 3 golpes a la puerta, mi vergüenza rogaba que no lo hiciera, sin embargo mis esperanzas eran más poderosas, y lo hice. Mi hermano me abrió y sin darle explicaciones entré a la casa dirigiéndome al cuarto de mamá, allí estaba, sentada a una esquina de la cama, con las manos en su rostro que lo único que hacían era limpiar su gran cantidad de lágrimas, sin pensar en sus palabras pasadas, la abrasé y le dije con la ayuda de mis lagrimas "Lo siento mamá,pero realmente me gustan las mujeres",accediendo al abrazo me dijo con el tiempo aprendería a aceptarme.

Lo siento mamá, me gustan las chicas...

Desde entonces vivo mi sexualidad de la mejor forma alado de Nicol y mi mamá; aún no conozco la causa correcta por la que soy homosexual, no sé si mi violación tubo algo que ver, o si así nací, pero solo sé que las preferencias sexuales de las personas no tienen por que ser vistas como algo raro o diferente por la sociedad, al final de cuentas los únicos monstruos y raros son los hombres.

P.D: Espero y les haya agradado mi relato, que más que nada es cuento, es que no tenia nada que hacer.No pretendo ofender a nadie con mi escrito.


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Ellos Dijeron 1

  • Me parece horrible el hecho de que, de manera irracional uno conste con odio sobre la preferencia de las demás personas.
    Desde mi punto de vista, estaría muy consciente de que por tener una preferencia poco ortodoxa, pasarán a tener que enfrentar estos (o demás) problemas poco ortodoxos.
    Quizás uno quiera explicárselo, o evitarles eso, pero al final, esta en cada uno el querer ayudar en esa parte, sin mencionar aceptarlo.
    Me gusto, gracias :)

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