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La muerte y la vida son dos líneas paralelas que jamás se tocan.

La muerte y la vida son dos líneas paralelas que jamás se tocan.

"EN LOS OJOS ABIERTOS DE LOS MUERTOS

¡qué fulgor extraño, qué humedad ligera!

Tapiz de aire en la pupila inmóvil,

velo de sombra, luz tierna.

En los ojos de los amantes muertos

el amor vela.

Los ojos son como una puerta

infranqueable, codiciada, entreabierta.

¿Por qué la muerte prolonga a los amantes,

los encierra en un mutismo como de tierra?

¿Qué es el misterio de esa luz que llora

en el agua del ojo, en esa enferma

superficie de vidrio que tiembla?

Ángeles custodios les recogen la cabeza.

Murieron en su mirada,

murieron de sus propias venas.

Los ojos parecen piedras

dejadas en el rostro por una mano ciega.

El misterio los lleva.

¡Qué magia, qué dulzura

en el sarcófago de aire que los encierrra!"

Ayer por la noche, antes de dormir, después de leer el anterior poema, me apareció una euforia amable repensar el poema; que me llevó al tema de la muerte, y a los ojos de los muertos. Comencé a mirar al poema como una película, entonces la memoria me dirijió a algunos de los velorios a los que he asistido, recordé las ocasiones en que en las películas donde las personas fallecen y alguien se acerca a cerrarles los ojos, determinar la condición de muerto o vivos con ese simple acto.

Entré en el dilema sobre la muerte; entiendo que hay un estado (post-mortem) donde el cuerpo inerte yace en una fría plancha (la morgue), para que el forense realice las autopsias necesarias, pero es donde surge mi duda; ¿en verdad es que la muerte puede determinarse con sólo mirar a los órganos detenidos?, ¿es cierto que un humano muere en el momento en que le cierran los ojos y su corazón deja de latir?

Comprendo la precisa reacción que tiene la razón sobre lo que acontece a un cuerpo después de que los órganos vitales dejan de funcionar, comprendo el sentido que se le brinda al concepto "órgano vital", pero ¿no hay algo más allá que lo que las escuelas de medicina han enseñado? No me refiero a la teología, tampoco a la trascendencia, son temas que no me incumben en este borrador; me refiero a la precisión sobre, ¿cómo hace el humano para delimitar la línea entre la vida y la muerte?, ¿es acaso que al enterrar a un cuerpo puede ser suficiente para colocarle en el estado de "finado"?

Mi obsesión con la muerte nace de pensar que existe un punto en el que a pesar de que un ser humano tenga órganos vitales en descomposición, pueda continuar con vida; es decir, que la frase "está vivo", está mal empleada; ya que, todo aquel que tenga una célula en el cuerpo con vida, está vivo. El hecho de que no funcionen la mayoría de sus órganos, no implica que esté muerto.


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  • Seria conveniente citar autores, para que tenga mas seriedad el escrito.

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