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Historia de terror: Los músicos que tocaron en el infierno

Historia de terror: Los músicos que tocaron en el infirno

La presente es una historia que se cuenta más o menos desde hace medio siglo o menos, a mí me sabe diferente al resto de las historias de terror porque por alguna razón la siento verosímil; espero que disfruten leyendo porque la redacto precisamente para que pasen un buen rato.

En algúna ciudad de México había una esquina que pertenecía a unos famosos músicos independientes, de esos que comparten la calle con prostitutas, drogadictos y perros callejeros quienes todas las noches repiten el mismo ritual de burlarse de Morfeo y pese a no ser propiamente de la misma especie biológica, espiritual o intelectual todos tenían algo en común: hambre... tan diferentes en sus negocios y tan iguales en sus carnes.

Había pues llegado otra densa noche con aroma a tabaco y orina a aquella fracción de la ciudad, donde las horas pasaban pesadas y asfixiantes por las constantes peleas por un miserable cigarro agonizante el cual era el tesoro de algúno de los vagos del lugar. Decía entonces que estos músicos pertenecían a esa zona pero solo en cuerpo pues tenían todo para codearse con los ricos de la urbe, de hecho eran la banda más emblemática, con sus trajes elegantes y sus instrumentos siempre listos para amenizar una boda, un cumpleaños, un aniversario o una simple reunión familiar o de amigos.

Se encontraban entonces los 4 jinetes (que era como se hacían llamar) inhalando aquel asqueroso aire envenenado a malvivencia y mediocridad cuando todo el mundo parecía desaparecer ante sus ojos, las mujerzuelas habían encontrado cliente, los drogadictos dormían en alguna banca o se habían ido a podrirse a otra parte y los perros parecían haber visto algo innombrable; el panorama era inusual al grado de llamar la atención y hasta dar miedo.

Nadie escuchó nada y aún así a sus espaldas apareció un ente incrustado en un elegantísimo traje negro con franjas grises, en la cara 2 esmeraldas y la piel lechosa, armado con un bastón y un aroma exquisito a maderas... el personaje era la elegancia hecha carne y hueso.

-Buenas noches caballeros, me han contado que ustedes son los mejores músicos de la ciudad acorde por acorde- dijo el aparecido

-Es así amigo- Afirmaron al unísonocomo si tuviesen las lenguas conectadas.

-Entonces les espero mañana en la dirección que está impresa en esta tarjeta, se les pagará el doble de lo que pidan pero por favor vayan bien preparados porque las fiestas de mi patrón suelen durar una eternidad- sentenció el joven. Les dio unos billetes para animar más a los maestros y desapareció en la primer esquina.

-Bueno pues el muchacho este es medio raro pero miren nomás los billetotes que nos dio- dijo Francisco, guitarrista de la banda al tiempo que ponía a contra luz uno de los papeles para asegurarse de que era real. Con ese trabajo asegurado y el dinero dieron por terminada su jornada, además debían descansar bien por consejo de su contratista.

Durmieron como troncos y en la mañana se juntaron para ir a comprar ropa nueva pues irían a la zona residencial más elegante del estado, ahí donde viven políticos, empresarios y demás ricachones.

Forrados con sus trajes nuevos y sus instrumentos listos como armas se pusieron en camino a la faena en una vieja camioneta que les había acompañado desde casí el principio de su historia. Llegaron a la última casa de aquella zona tan privada, parecía otro planeta pues se encontraba a las afueras de la capital y pese a ser una banda socorrida no era común ir tan lejos. Tocaron a la puerta y les apareció el mismo jóven de la noche anterior.

-Por favor, pasen y comiencen a trabajar cuanto antes que los invitados se ponen algo inquietos si la fiesta no se alegra con música-

Todos subieron a una tarima y se quedaron pasmados ante tanto lujo y elegancia, increíbles muebles de maderas finas, pinturas, obras de arte, gente con la mejor ropa y bebiendo vinos que a todas luces costaban lo mismo que un riñón.

Comenzaron a entonar sus canciones creando una atmósfera agradable y suave, parejas sudando por aquellos ritmos exigentes, parejas abrazadas por aquellas baladas de oro, amigos coreando las letras, todo iba a la perfección hasta que...

-Oye...Francisco...¡Paco!- dijo Lucio con un grito ahogado

-No me lo vas a creer pero esa mujer de enfrente se parece a Bety, la hermana de José- le comentó con la cara desencajada por la horrible sorpresa

-Carajo...- dijo Francisco para si mismo

-José, no me lo vas a creer pero aquí está Bety- Francisco estaba agitado ante el suceso pero seguía tocando

Los 4 amigos estaban atónitos al ver aquello pero seguían tocando cuando a los pocos minutos las cosas cambiaron. Los músicos comenzaron a ver los pies de los invitados, que no eran más que pezuñas y sus manos y facciones comenzaban a deformarse en horribles facciones monstruosas además de acompañar el salón con una peste a podredumbre; todos se volteaban a ver discretamente con el horror en sus miradas y rezaban en sus mentes para que eso fuera solo un mal sueño pero la realidad era terriblemente desalentadora.

En una oportunidad Bety se acercó cuidadosamente a Lucio y le dijo:

-¿Qué hacen aquí? ¿qué no ven que esto es... el infierno y ellos son demonios que al final de la fiesta robarán sus almas? ¡huyan!-

Todos escucharon a la mujer quien no era más que una de las invitadas a la fiesta... en efecto, ella había muerto hacía un par de años atrás y fue a dar al infierno por no ser una muy buena cristiana cuando vivía. Los músicos dejaron de tocar y azotaron sus isntrumentos contra el suelo para huir despavoridos hacía su libertad mientras entonaban el padre nuestro o el nombre de Jesús, rogando misericordia del señor para poder salir del lugar.

De más está decir que la banda jamás volvió a tocar, algunos dijeron que las bandas rivales los amenazaron, que se enfermaron o se pelearon pero nadie cree en la leyenda pues sus protagonistas nunca se interesaron en desmentir estas versiones, yo tampoco querría hablar del tema si me hubiera pasado algo así.

José rezaba por el alma de su hermana, esperando que el día que muriera fuera al cielo y ella le estuviera esperando ahí y no en las profundidades de fuego, los demás se dedicaron a otras en donde no precisaban frecuentar aquellas hediondas calles.

Es evidente que alguno de ellos contó la historia o tal vez todos se la contaron a alguien de confianza, si vivieran serían unos viejos muy frágiles pero serían fascinante poder escuchar de viva voz este relato... uno nunca sabe, tal vez el vecino o la vecina hayan pasado por algo similar mientras nosotros dormíamos placidamente en nuestras camas o puede ser que alguno de nosotros nos convirtamos en esos músicos en algún momento de nuestras vidas.

Es todo chic@s, espero les haya gustado y gracias por leer esto que escribo para ustedes.


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Ellas Dijeron 3

  • Ih que el interesante historia

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  • Buena historia!

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  • Muy buena, ya la habia escuchado y leido pero le diste un toque muy bueno pues la historia que se, es diferente y mas corta jaja eso supuestamente es verdad y paso en una ciudad de Guanajuato.

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    • Gracias por notar los detalles ^__________^ es que no me gusta cuando cuentan historias tan apaticamente.

    • De nada :) a mi tampoco me gusta, y una historia me llena cuando esta completa en detalles pfff creo que los detalles son los que hacen que entres en la historia.

    • Pues claro, por algo son los detalles quello que cuesta más trabajo en cualquier cosa que hagamos, los detalles son lo que le dan la magia a la vida y si se cuenta una historia hay que hacer sentir al lector o lectora como si estuviesen ahí protagonizando o expectando.

Ellos Dijeron 1

  • 3mes

    El mundo es adverso. Y todo puede pasar. En si. Es una gran historia que te llena de preguntas y restablece la imaginación de lo que uno imagina de lo real a lo que podría pasar.

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