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El mito popular de la siguanaba (cegua).

El mito popular de la siguanaba (cegua).

Entre los personajes populares de Latinoamérica figura el de una mujer muy peculiar, con una silueta impactante de pies a cabeza exceptuando su rostro el cual es el de un caballo. En algunas ocasiones se dice que tiene el puro hueso, en otra el de un caballo común pero en los relatos más perturbadores su rostro está en descomposición, con larvas que corren por las cuencas de sus ojos negros y vidriosos que penetran la médula de quienes la han visto.

Se cree que el mito pudo haber sido introducido en el Nuevo Mundo por los españoles durante el período colonial, quienes lo habrían usado para ejercer control sobre las poblaciones indígena y mestiza de la región.

Según los relatos populares, la Siguanaba se aparece como una atractiva mujer desnuda o vestida con un camisón blanco translúcido, casi siempre de espaldas a su víctima. Se la ve usualmente bañándose en tanques públicos, pilas, ríos u otras fuentes de agua artificiales o naturales, aunque también puede estar lavando ropa. Suele seducir a los hombres que salen a la calle durante las noches oscuras y sin luna, a quienes desvía de su camino para finalmente hacerlos caer de algún precipicio.


Etimología

Aunque se desconoce el origen exacto del vocablo, es seguro que proviene de algún idioma indígena mesoamericano. Se han propuesto varias palabras como sus posibles fuentes. En algunas partes de México, por ejemplo, la Siguanaba tiene un correlato conocido como Macihuatli, una palabra compuesta del idioma náhuatl que contiene los términos cihuatl ('mujer') y matlatl ('red', 'trampa'), de manera que el nombre alude a la forma femenina del espectro y a su calidad de cazadora de hombres. Por ende, los nombres Cigua y Cegua con que se conoce al espectro en Honduras y Costa Rica, respectivamente, también tendrían su origen en el étimo cihuatl, por lo que sencillamente significarían 'mujer'.

Adrián Recinos, historiador y folclorista guatemalteco, le atribuyó a la palabra Siguanaba dos posibles orígenes: uno, que proviene de algún idioma maya guatemalteco no identificado en el cual significaría 'mujer desnuda'; y el otro, que proviene del náhuatl ciuanauac o ciguanauac, que se traduciría como 'amante', 'concubina' y similares.

La etimología popular guatemalteca suele ligar el origen del nombre Siguanaba al de siguán, palabra del idioma k'iche' que significa 'barranco', 'despeñadero', 'precipicio' y sinónimos. De ese modo, se afirma que el nombre se compone de dicho término, así como de waná, término de origen no especificado que significaría 'hermana'; y de b'a, también de origen no especificado que se traduciría como 'espectro'. Otra explicación atribuye el origen del nombre a un compuesto entre los términos nahuas cihuatl, 'mujer', y nahual, espíritu animal capaz de cambiar de forma.


Sus víctimas

Son siempre hombres, sobre todo los trasnochadores, infieles, donjuanes o enamorados, aunque también suele espantar a viajeros solitarios que transitan por veredas despobladas. En ocasiones acosa a niños bonitos, usualmente jovenes de entre 18 y 25 anos de edad.

Los lugares mas comunes donde puede aparecer son en los riachuelos y veredas solitarias, a la distancia siempre esta dando la espalda , aparentando ser una mujer joven y hermosa; pero al acercarse a ella esta se da la vuelta repemtinamente , tomando un aspecto monstruoso y demoniaco, se caracteriza por tener los pechos grandes y colgando hasta la altura de sus rodillas.


Y ahora sí aquí va el relato

Una tarde hace algunos años me acompañaba un vecino que es bastantes años mayor que yo pero al tener en común el sentido del humor y el gusto por las leyendas y mitos urbanos nos llevamos bien; en una de esas me contó lo siguiente:

Mi hermano mayor era bien borracho y revoltoso, se la vivía en el relajo y en una de esas se fue a una discoteca que estaba muy de moda a principios de los años 90, trabajaba para poder pasarse por la garganta lo que había ganado en toda la semana pues para el la vida era una y encima demasiado corta como para quedarse quieto.

Salió de casa una tarde con destino a casa de unos amigos, era cumpleaños de uno de ellos y querían festejarlo en esa discoteca que era bien conocida por ser un lugar único en la ciudad, un ambiente inmejorable y era también el sitio donde se daban cita las jovencitas más atractivas pues sabemos que a muchas mujeres les gusta seguir tendencias.

Iban pues muy animados al mentado recinto de jolgorio y al llegar pidieron licor de la mejor calidad pues como ya mencioné estaban de manteles alrgos. De entre la población destacaba una chica en minifalda y blusa ajustada, cabello largo y piel bronceada, Chuy (mi hermano), la veía cada que volteaba a la pista de baile pero lo curioso es que nunca le alcanzaba a ver el rostro, siempre la veía pero de espaldas, lo raro también es que pese a ser una fémina con mucha presencia parecía que nadie más notaba que estaba ahí pues nadie se acercaba.

Eran al rededor de las 2 de la mañana o las 3, no recuerdo con exactitud... la cuestión es que Chuy vio que la chica salía del lugar y al parecer iba sola. Sus amigos estaban perdidos de borrachos y ya cada quien estaba entretenido o con alguna compañera o con un trago, todos muy metidos en sus asuntos y estimó que nadie notaría su ausencia así que se apresuró a salir y buscó la ruta que tomó el objeto de su deseo; de mera suerte ella estaba a su alcance...

Caminaba y caminaba pero no podía alcanzarla, le echaba la culpa a la borrachera.

-No veo bien y además vengo tan borracho que no quiero caerme, a ver si en la siguiente cuadra la alcanzo- pensó Chuy

La chica se detuvo a la altura de un taller abandonado, era un sitio enorme, las puertas eran de malla pero no tenía alambre de puas, adentro estaba lleno de graffitis grotescos como un payaso asesinando un niño, un infaltable pentagrama y otros trazos hechos en aerosol rojo y otros colores fluorescentes, para completar el cuadro había una especie de cuartos pues al parecer era una especie de departamento para el velador, con maleza creciendo en los cuartos, las ventanas y todo tipo de alimañas habitando el lugubre sitio.

Al detenerse se esperó a que la alcanzara Chuy quien al verla ya a un par de metros solo se limitó a callar, ella tomó la iniciativa y le dijo:

-vienes siguiéndome desde hace varias cuadras, si tantas ganas tienes vámos a ver que tan hombre eres. Ven conmigo adentro y pasémos la noche juntos-

Mi hrmano volteó a todos lados para asegurarse de que nadie los veía entrar y es ahí cuando se sorprendió al verla adentro sin siquiera haber hecho ruido cuando trepó por la malla, ¿cómo lo hizo? es un misterio pero en segundos ella estaba ya casi dentro del departamento abandonado.

El brincó como pudo y se apuró a buscarla dentro de los cuartos encontrandola en la habitación mas lejana de la puerta.

-Aquí podemos estar sin que nos molesten, acércate y tócame, quiero ver que tanto me deseas- dijo ella en tono por demás provocativo.

-No he podido ver tu rostro- dijo Chuy -quiero ver como luces de frente-

Se acercó a ella y la tomó por la cintura, olió su cabello y la apretó contra el tomándola de la cintura, nunca se imaginó tener tanta suerte. La acariciaba y apretaba pero ella parecía incómoda cuando el acercaba sus labios a su cara, por demás está decir que solo se filtraba la luz suficiente para ver una parte del suelo y nada más.

-Bueno, si insistes tanto te voy a dejar conocerme mejor, cierra tus ojos- respondió ella

El obedeció y ella se acercó a donde había un poco de luz, le tomó de las mejillas y lo besó, todo era normal hasta que se apartó de ella... entonces pudo ver con horror como el semblante de la chica se transformaba en el de un caballo que exhalaba un aliento a podredumbre a la vez que esa cosa lanzaba unos relinchos cavernosos y desquiciantes, sin dudarlo un segundo salió como bala pero cuando corría sentía que sus piernas pesaban una tonelada cada una, fueron los 5 metros más largos de su vida cuando huía por ese pasillo polvoriento y húmedo, saltó la malla como si fuera un atleta olímpico y llegó a casa corriendo, hecho un mar de sudor.

Duró mucho tiempo sin salir por la noche en solitario, se sobresaltaba al ver a alguna chica sola por la calle dandole la espalda, hoy a muchos años de distancia le cuenta eso a su hijo que ya tiene edad para trasnochar, le invita a que tenga cuidado pues no pierde la certeza de que la siguanaba se volverá a cruzar con el de alguna manera para terminar lo que aquella noche dejaron inconcluso...


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Ellas Dijeron 1

  • Se parece a una deidad que se adora en mi país. Se llama Naná Burukú.

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    • Yeiiii, ¿quieres contarme más de dicha diosa?

    • Nana Burukú es una deidad muy misteriosa, los hombres no pueden mirarle a la cara, es la madre de casi todos los Orichas, vive en lagos y lagunas... simboliza, entre otras cosas, la fertilidad de la tierra, la suavidad del lodo y el nacimiento de las miserias y maldades humanas. Su imagen es una mujer negra, mayor como de 80 años, el pelo blanco por las canas, un cuerpo bello y voluminoso. Es temida y respetada por todos los Orichas por ser una Oricha muy vieja.

Ellos Dijeron 2

  • 3mes

    recuerdo cuando nos asustaba contando historias tipicas de méxico, en el estado de michoacan hay muchas

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  • Cada pais tiene mitos interesantes, en algunas ocasiones coincide con personajes similares.

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