POESIA... A tu voracidad, la mía. Cautivo soy en tu boca, ciego estoy entre tus piernas.

A tu voracidad, la mía. Cautivo soy en tu boca, ciego estoy entre tus piernas. Abominan las armas el reposo, atienden los deseos por la grandeza. Cese la paz, rompe ahora las compuertas de la sangre y los humores. Porque sí, porque eres, la dueña de mis cerrojos, su secreta llave, desde tu ombligo y tu sexo -procesión de especias en la lengua-; y aun sin los ornamentos te deseo sin para qué. Porque simplemente eres.

Soy fuego que corre por tus venas, acariciando tus sentidos. El deseo que te apetece, el sabor de tus senos… Delirio, inquietud y después la calma, luz que ilumina tu camino. Noches de emoción que sientes cada día, soñando con mis eróticas fantasías. El desenfreno de mi cuerpo desata el tuyo que agitado descansa en la cumbre del deseo, deseoso de volver a empezar, un orgasmo mas…

POESIA... A tu voracidad, la mía. Cautivo soy en tu boca, ciego estoy entre tus piernas.


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  • Me hizo acordar viejas épocas :) muy apasionado.
    Y la imagen es muy cierta jaja

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